Si no me equivoco ya estamos todos. Esta noche, pasadas las nueve y media, ha venido al mundo otra nueva componente de la familia, mi sobrina Zaíra. Todavía no sé muy bien cómo eres (creo que me han dicho que eres morena tirando a castaña con las cejas rubias) pero espero verte pronto. Lo que sí sé, sin lugar a dudas, es que vas a ser muy querida por todos. Recuerda siempre lo que te he dicho y , si no es así, ven aquí para hacerlo. Besos, mi niña.
Hallóme en esta prisión de barrotes literarios. Mi alma cumple condena por un delito de amor no correspondido. Mientras la llama de mi triste existencia se extingue, malgasto el tiempo, que me resta, plasmando los desvaríos de mi mente en estos pergaminos de papel imperecedero.
martes, 23 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)